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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ternera en salsa de cebolla caramelizada

Esta receta es una de las publicadas en el blog de mis recetas navideñas. Como he escrito allí, he de decir que este será el último año. Cada mes de noviembre me entusiasmo con la idea de volver a publicar recetas navideñas en el blog, pero siempre me acaba pasando lo mismo, que todas las ideas que tengo en mente se quedan ahí, en mi cabeza y no las puedo exteriorizar. Entre el aniversario de Marina, las fiestas navideñas de la familia, y trabajo, casa, no puedo dedicarle tanto tiempo como quisiera. A parte de todo esto, y después de una analítica que me hice hará un tiempo, vieron que tenía el hierro por los suelos. Ello implicaba que estuviera tan cansada, decaída y a veces como deprimida. Por ello no he estado mucho por aquí. Es cierto que ahora con dos críos y la casa es imposible llevar todo al pie de la letra, pero son excusas, pues hay más de una persona que es capaz de eso y mucho más. Yo era así hará un tiempo, pero llevo un año que no soy la que era, que no rindo como quisiera, y sea o no por el hierro, o el lío laboral y hogareño, no me siento con ganas de seguir muchas veces hacia adelante con esto. No quiero dejarlo pues sé que en cuanto me recupere, me anime querré volver con ello, así que voy dando pasitos. Voy publicando de vez en cuando, os comento alguna vez, pero ya está. Muchas veces en el trabajo, a eso de las 11 de la mañana me digo que en cuanto llegue a casa me pondré a preparar tal cosa u otra y luego resulta que a la hora de la verdad, entre que tengo que recoger la cocina del mediodía, acunar al peque, que me viene luego mi niña del cole, las meriendas, etc…, se me hace todo un mundo. No me debo de quejar pues estoy muy bien…, pero no me siento tal y como era hará un tiempo. Seguro que todo pasará, que no hay nada por lo que me tenga que preocupar. Hay días que me siento mal, como egoísta por sentirme así y me enfado conmigo misma. Sé que no es lugar para decir esto, pero es que me siento con ganas de hablarlo con alguien… Pero bueno…, que ya está… He soltado cuatro palabras y parece que ya me encuentro algo mejor… No sé cómo explicarlo… Así que como no viene a cuento de la receta que voy a publicar…, mejor lo dejo aquí…

Bueno, esta receta la vi en el blog de Directo al paladar. Buscaba una salsa distinta a las de siempre para unos filetes de ternera y creo que encontré la correcta. He repetido dos veces y en ocasiones distintas y los comensales han quedado satisfechos. Tengo una amiga que no le gusta la cebolla y después de varios intentos la probó y quedó contenta. No se puso el plato lleno pero me dijo que le había gustado.

Os enlazo la receta de Directo al paladar, pero no obstante os pondré la receta detallada aquí. Ellos tienen el paso a paso, así que tenéis las dos versiones:

Ternera en salsa de cebolla caramelizada

Receta para 2 filetes de ternera o entrecot (mejor el entrecot, claro)

200 ml de nata líquida para cocinar

2 filetes de ternera o entrecot

1 cebolla grande

1 cuchara de postre de glas de carne

Pimienta negra recién molida

Sal

Aceite

2-3 cucharas de postre de azúcar



  1. Ponemos a pochar la cebolla previamente cortada a trocitos medianos. Vamos echando chorritos de aceite a medida que se absorba para así conseguir un toque dorado.
  2. Cuando ya la tengamos lista, le añadimos el azúcar. Bajamos el fuego y le echamos la nata y el glas de carne.
  3. Mezclamos bien con la cuchara de madera y a continuación le añadiremos bastante pimienta negra. El contraste de la pimienta y el azúcar le dará un toque exquisito a la ternera.
  4. Mientras hacemos la carne a la plancha y cuando ya esté lista, la añadiremos a la sartén con la salsa. Yo lo que hago es la salsa por un lado y la carne por otro para que los comensales primero la prueben y si les gusta que se sirvan… No creo que nadie os diga que no… Así que preparad bastante pues con un buen pan la salsa se acaba antes que la ternera…

Nada…, os dejo un ratito y vendré dentro de poco con otra receta del blog de navidad…. Un beso y espero que os haya ido bien las fiestas navideñas…

Hasta luego!!

martes, 11 de octubre de 2011

Albóndigas, paso a paso
















Sigo por aquí…, menos veces de las que esperaba, pero bueno, algo es. El otro día hice unas albóndigas y me entraron ganas de hacer un paso a paso. Era un día soleado, así que tenía la luz perfecta para la imagen. Me puse manos a la obra. El peque estaba con su padre y la niña jugaba tranquila, así que me dije que era el momento oportuno. Bueno, digo el otro día pero de eso ya hará un mes o así…, más o menos cuando realicé la entrada anterior, la del pollo en bolsa. Me gustaría estar más por aquí, visitar los blogs pero no tengo tiempo ni de eso. Lo que no quiero es abandonar esta bonita afición así que hoy me he dicho que aunque se me caiga el techo encima, no me levanto de la silla hasta que no termine la entrada. Será breve, comparada con otras veces, jajajaja, pero bueno, espero que sirva de ayuda para esas personas que están empezando en la cocina y que quieren hacer unas albóndigas, y quieren un paso a paso. Espero les sea útil. Dentro de poco, la semana que viene ya empezamos con el amigo invisible. Me he apuntado primero por la ilusión que me hace y segundo por sentirme obligada con algo. Siento que el tiempo pasa muy deprisa y a veces me ahogo yo misma, sin motivo ninguno. Si no me hubiera apuntado, al ver la entrada de los participantes todos contentos me hubiera arrepentido, así que bueno, a ver si me llega ya el nombre de mi AIG y le puedo empezar a preparar su paquetito que espero le guste… Pero antes, las albóndigas…

Ingredientes:

½ Kg de carne picada (yo utilizo de pavo o pollo, pero puede ser de ternera y cerdo, mitad, mitad)

Un puñado de ajo y perejil… (Yo lo hago a ojo. Me anoté las cantidades ese día, con el peso, pero no lo encuentro. Guiaros por la imagen o a gusto)

Sal, pimienta recién molida (yo utilizo un pupurri de varios tipos)

100 gr de piñones fritos

2 rebanadas de pan de molde sin corteza empapadas en leche, bien estrujadas

2 Huevos medianos

Harina para rebozar

Preparación:

Yo lo he hecho con la Kitchen Aid, pero hasta que llegó a mi casa lo hacía en un plato hondo con un tenedor. Lo que como apenas la utilizo, pues aprovecho cada ocasión.
  1. Ponemos la carne picada, con la sal y la pimienta, el ajo y el perejil y mezclamos. Cuando veamos que ya esté todo integrado, añadiremos el pan de molde empapado en leche, bien estrujado. Mezclamos.
  2.  Añadiremos los piñones previamente fritos, poco rato en una sartén antiadherente y con una gota de aceite de oliva (ojo que se queman enseguida). Mezclamos.
  3. Añadiremos los huevos, de uno en uno. Mezclamos bien.
  4. Vamos amasando, ahora si queréis con la mano, hasta que consigamos una consistencia con la cual podamos hacer bolas sin que se nos deshaga en las manos. ¿Qué pasa si se deshace? Nada, le añadimos un poquito de harina, nada, un par de cucharadas de postre, amasamos bien con las manos y volvemos a intentar hacer la bola. Si vemos que se deshace, otro poquito de harina, así hasta conseguir que la bola se despegue de nuestras manos.
  5. No tiene que quedar dura como una piedra, sino que debe de ser una bola blanda, que no se rompa cuando la rebocemos en harina, que se mantenga firme, pero blanda… No es complicado, ya veréis.
  6. De cantidades, a mí me han salido las que veis en la foto. Depende del grosor, la cantidad de masa que cojáis en el momento para hacer la bola.
  7. Pasado este punto, las freiremos con abundante aceite de oliva y bien caliente. Una vez fritas, se coloca en un plato con papel de cocina, para que absorba el aceite sobrante. Se puede comer tal cual, acompañado de verdura o patatas fritas, o con una salsa de verduras, que más a delante os mostraré.  

Espero os haya gustado.

Un beso y hasta dentro de bien poco.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Pollo en Bolsa jugoso y sabroso apto para dietas






Ya me estoy empezando a preocupar. Sólo me vienen a la mente ideas dulces para el blog y eso no pude ser, así que ahí va una idea para las que estamos a dieta, una comida muy sabrosa y sin una gota de aceite… ¿no os lo creéis? Pues no os miento… El pollo en Bolsa al horno es lo que tiene. Hará unos meses que lo descubrí, mirando en el supermercado novedades. He de confesar que al principio no me hizo ninguna gracia pues el plástico, quieras o no se tiene que derretir y la química se mezcla con las comidas, etc… Pero bueno, que al final lo probé para variar un poco el menú de adelgazamiento. No había otra cosa que hacer así que…, bueno, me convenció. Lo suelo preparar cada dos semanas o así, pero que podría ser semanal perfectamente y con los nuevos sobres, hasta se puede preparar pescado. No lo he probado así que ya tengo algo pendiente para próximos días. Es bastante sencillo y en dos pasos se tiene un pollo jugoso, con salsita incluida. La receta principal es para un pollo entero, limpio, pero yo lo hago con tres pechugas deshuesadas y sale jugoso, ya veis la fotografía, ¡a que sí!

Paso a detallar los ingredientes:

3 pechugas de pollo deshuesadas o un pollo entero limpio

Una caja con el preparado especial para cocinar en bolsa…

Preparación:

  1. Colocar el pollo limpio o las pechugas de pollo enteras dentro de la bolsa. Colocar dentro los polvos que vienen dentro de un sobre. Se le puede añadir un chorrito de aceite y una cuchara sopera de vino blanco, en mi caso, porque como quiero menos grasas posibles, le he puesto una cuchara sopera de agua.
  2. Cerramos la bolsa con la mano y agitamos bien, hasta que impregnemos la carne con el preparado especial.
  3. Cerramos con la brida que nos viene dentro de la caja, no usar otra pues esta es especial para resistir altas temperaturas, al igual que la bolsa. Pinchar unas cuantas veces con un cuchillo para ayudar a que salga el vapor.
  4. Colocar en la bandeja del horno, yo lo he puesto en una fuente de cristal y meter en el horno a una temperatura máxima de 200º Durante una hora. No aumentar la temperatura pues la bolsa no resiste más calor.
  5. Poner en el medio, no muy arriba pues la bolsa se puede inflar y no debe tocar ninguna parte del horno. Calor arriba y abajo. No poner grill ni ventilador.
  6. Cuando ya ha pasado el tiempo, con cuidado retiramos la fuente de cristal y la dejamos fuera del horno enfriar diez minutos. Cuidado con la bolsa, cuando la vayamos a abrir pues quema. Colocar en un plato y empezar a comer.
No tiene más, sólo tener cuidado a la hora de sacar del horno y de abrir la bolsa. No subir más la temperatura recomendada y controlar el tiempo de cocción. Sea para un pollo entero como para dos, tres pechugas deshuesadas el tiempo es el mismo, una hora.

A ver si pruebo el pescado y os lo cuento. Para ser una comida donde no se ha utilizado ni una gota de aceite parece que no sea de dieta, ¿verdad?

Hasta luego!!

martes, 28 de septiembre de 2010

Solomillo de Ternera con foie mi-cuit a la salsa de Oporto - Antonio

He de decir que esta receta no es mía, sino de mi primo Antonio, que este domingo nos invitaron a comer a su casa y nos dejaron con la boca abierta. No le tiene nada que envidiar a un solomillo de ningún restaurante, ni el postre a ninguna pastelería de éxito. A parte del trabajo que tuvieron al prepararlo, el cariño y el aprecio son otros de los ingredientes que han hecho que este plato sea uno de los mejores que me he llevado a la boca.
Una comida estupenda con una compañía excelente, qué más se puede pedir. Las horas pasaron volando y al final casi nos quedamos para la cena…
Me gustó tanto la comida que le pedí la receta y le hice un par de fotografías. Ahora las publico aquí con mucho cariño y agradeciendo esa tarde tan fantástica que nos hicieron pasar los tres.
SOLOMILLO DE TERNERA CON FOIE MI - CUIT A LA SALSA DE OPORTO
4 Solomillos de ternera
4 Rodajas de foie mi-cuit
4 Lonchas de pan de pagés gruesas
Puré de patatas y perejil seco para acompañar
Sal en escamas Maldon
Para la salsa:
2 Cebollas
5 Champiñones (frescos)
1 Diente de ajo
Caldo de carne (con jugo Bovril)
1 Vaso de los de agua de vino Oporto
Mantequilla y sal

Preparación
Primero la salsa:
  1. Sofreiremos la cebolla con los dientes de ajo y los champiñones bien limpios, sin restos de tierra y cortados a láminas. Le añadiremos el aceite y una cucharada de mantequilla.
  2. Cuando tengamos los ingredientes anteriores dorados, añadiremos el vino de Oporto.
  3. Cuando empiece a hervir, echaremos el caldo con Bovril (300 ml de agua y dos cucharadas de postre de jugo. Dejar hervir unos minutos y retirar del fuego) y dejaremos hervir unos 10 minutos hasta reducir 1/3 parte.
  4. Para conseguir una salsa clarita, sin grumos, tendremos que triturar el contenido de la salsa, pasar luego por el chino y colar con un colador.
  5. Volvemos a colocar la salsa en un cacillo y espesaremos al gusto, con harina. (Separar un poco de caldo en un vaso y echar harina, mezclar bien e incorporar al cacillo, así no nos quedarán grumos en la salsa)
  6. Cuando ya esté listo, dejaremos reposar fuera del fuego, en el mismo cazo. Pensad que la salsa una vez fría espesará más.
Pasamos a los solomillos:
  1. Los marcaremos bien en una sartén. Pondremos el recipiente a fuego muy fuerte con un chorrito de aceite, echaremos la carne una vez caliente medio minuto por cada lado. Reservamos en la bandeja de horno y le echaremos sal y pimienta.
  2. Marcaremos ahora el foie mi-cuit de la misma manera que la ternera, pero esta vez vuelta y vuelta. Lo dejaremos escurrir en un plato con papel absorbente y pasado dos minutos los colocaremos sobre los solomillos y los pondremos al horno calor arriba y abajo, ya precalentado a 180º 3 minutos.
  3. Una vez listo espolvorear con sal escamada por encima del foie.
  4. Aprovechando el horno caliente, enseguida meteremos las lonchas de pan de pagés, y dejaremos que se tuesten ligeramente, que adquieran un color dorado, pero que no se nos queme.
Presentación:
  1. Colocaremos en un plato llano la tostada y encima el solomillo con el foie mi-cuit.
  2. Acompañaremos con puré de patatas espolvoreado con perejil seco y a continuación extendemos la salsa (que antes hemos vuelto a calentar unos minutos) sobre el solomillo.

Quedará un plato jugoso, digno de ser engullido en cualquier mesa casera vestida con sus mejores galas, en cualquier ocasión especial. Un plato divino para estas fechas que se aproximan. Haced la prueba y veréis qué contentos se quedan vuestros invitados.
Para la próxima entrega, los postres… Mmmm, aún recuerdo el sabor a naranja que dejó en mi boca aquel día…
Hasta la próxima....