miércoles, 19 de marzo de 2008

Migas de pan (2)




Las migas de pan... Cuantas recetas distintas hay de este plato... Cada persona, región, ciudad, pueblo lo hace a su manera y todas estan igual de buenas. Yo prefiero estas porque tal vez es la costumbre, aunque he probado las de harina y están muy buenas. Este es un pequeño homenaje a mi padre por ser hoy su día. Lo digo porque este plato lo prepara él siempre en casa, echa a mi madre de la cocina y se queda solito. En esta ocasión me ha dejado meterme con él. Yo he frito los "tropezones" y él ha hecho la tarea más complicada y pesada, mover y mover hasta que el pan se queda esponjoso y desmigado. Cada vez que las comemos en casa de mis padres empieza a relatar historias del pueblo. Es normal, salieron de allí hacia estas tierras en busca de trabajo para poder tener una vida digna. Nos suena esto?, es lo que ocurre hoy en día. Si no tienes nada en tu tierra tienes que dejarlo con todo tu pesar y buscar un sitio donde poder vivir dignamente. Ellos vinieron con la intención de ganar un dinero y marcharse al pueblo otra vez para comprarse una casita de las "baratas" y casarse allí y tener a sus hijos . Pero qué pasó, llegaron primero mis tios mayores, luego ellos. Al cabo de un año, como mis abuelos veían que aquí estaban los solteros muy bien, se echaron la maleta al hombro y se vinieron con todos ellos. Mis padres seguían con la ilusión de volverse, pero mi madre no se hacía a la idea de irse para su tierra y dejarse a todos los suyos en cataluña, así que hicieron tripas corazón y se quedaron aquí. Se casaron y tuvieron a mi hermano. Parecía que ya no les importaba el quedarse, estaban con toda la familia y tenían un trabajo, un pisito que pagaban cada mes y un hijo que les llegó al año de la boda. Iban eso sí todos los veranos al pueblo, ellos y toda la familia. Luego regresaban a cataluña. Así iban y venían. Durante el año estaban trabajando y el tiempo pasaba tan deprisa que no se les hacía tan larga la llegada del verano para poder partir otra vez. Pasó el tiempo y a los 8 años me tuvieron a mi. Seguían con sus costumbres. Cada vez el camino se hacía más corto debido a las nuevas infraestructuras. Me cuentan más de una vez que tardaban 24 horas con el "gordini" y yo desde que tengo uso de razón recuerdo haber hecho 12 como mucho... Los adelantos. Fue pasando los años. Yo tenía muchas amigas en el pueblo incluso mejores que las de todo el año. Mis padres se plantearon en varias ocasiones regresar al pueblo y vivir allí, pero mi hermano y yo eramos ya grandes y no queriamos. Así fue pasando los días, hasta que mi abuelo materno falleció. La casa en la que nos alojabamos todos los veranos la familia, tenía que venderse. Mi madre temía que si se vendía, se acabaría los veranos en el pueblo. No era lo mismo llegar a "tu casa" que meterte en casa de algún familiar o en un hostal, así que se armó de valor y compró la casa a mi abuela. No había visto a mi madre más feliz como el día en que mi padre, al ser ya de ellos, le iba reformando habitación por habitación. Para qué arreglais la casa? ya está bien como esta... Pero por dentro ellos seguían deseando volver a su pueblo. Pasaron los años y por fin llegó el día en que me casé y ellos decidieron marcharse para su tierra natal. Así lo hicieron, pero, les trunqué un poco el sueño porque a los 6 meses de mi boda me quedé en estado. Ellos tenían ganas de quedarse allí pero les tiraba mucho sus hijos y sus nietos, así que decidieron pasar meses allí y aquí. Todo iba genial, de maravilla. En invierno aquí y en verano allí, donde en agosto ibamos mi hermano y yo con todos a pasar el mes. Pero claro, todo no puede ser tan bonito, así que, a mi madre, al diagnosticarle la enfermedad, tubieron que regresar... Es como si esta tierra que los acogió en sus brazos no les dejara marchar, es como si les debiera de pagar todo el afecto, cariño y demás que han consegido aquí. Ella está ilusionada, aún sueña con que llegue el día en que se marche para allí definitivamente, pero otros se levanta con ganas de venderlo todo y quedarse aqui. "Hoy es San Marcos", "A esta hora sacan a la virgen de procesión"- dice mi madre cada día festivo en su pueblo. Este verano hemos dicho que nos vamos todos al pueblo, a pasar el mes. Estoy deseando que llegue ese momento, verla sentada en su cocina con su bata y preparando la comida o a mi padre tarareando canciones en el "corral" mientras perpara la barbacoa para cenar todos juntos. El pueblo, buenos recuerdos y ninguno malo. A mi padre y a su tierra va dedicado este post.
El enlace de la receta, que ya la puese hace tiempo (en mis inicios) :

2 comentarios:

maricruz dijo...

Hola Maria José, gracias por tu comentario. Estoy contigo ¿qué sentido tiene un blog si no te lo curras y te aprovechas del trabajo que hacen otros?
Eres una magnífica narradora, te felicito por ello y también por este homenaje a tu padre.

Maria José dijo...

Gracias Mari cruz. Nos vemos en nuestras cocinas. Me encanta la gelatina y tengo que hacer la que tienes en tu blog. Hasta luego!