jueves, 28 de febrero de 2008

Otro sueño...




Este es más complicado. Influyen muchos temas, el principal, el coste. Mi marido y yo nos hemos planteado la reforma, pero se va mucho dinero en ello y la vivienda donde estamos ahora es provisional. Tenemos ganas de cambiarnos de piso en unos años (si la cosa va bien o se mantiene como hasta ahora) Pero es mi gran sueño... Un amor platónico, una quimera. Esas cocinas donde todo tiene su sitio (los cubiertos, los tapers, las conservas...), todo bien colocadito. Si no fuera por la placa y la nevera no se sabría lo que es el comedor de la cocina... bueno, seguiré soñando un poco. Ahí os pongo una muestra... También soñais con esa cocina?

4 comentarios:

Rosa dijo...

¿Y quien no sueña con una cocina asi?. Yo doblaría la mía em metros, jeje.
Un beso

Tartasacher dijo...

Hola María José:
Te dejo aquí la tarta que me has pedido. Pásate por mi blog para que veas la foto. Un beso.

Una tarta que combina la suavidad del bizcocho, la cremosidad de la nata y el rico sabor de la yema tostada. Una tarta que seguro nos trae recuerdos de la infancia. Una tarta que nunca pasa de moda y que alguien especial me ha solicitado que ponga.

TARTA DE NATA Y YEMA TOSTADA
Ingredientes para 8-10 personas
Para el bizcocho:
8 huevos
200 gr. de azúcar
200 gr. de harina
vainilla o corteza rallada de limón o naranja (opcional)
Para la nata
1 litro de nata líquida para montar (debe tener al menos un 35% de grasa)
150 a 200gr. de azúcar (mejor glas)
aroma de vainilla si se desea
Para la yema fina
10 yemas
200 gr. de azúcar
1 dl de agua

Preparación: Hacer el bizcocho y para ello batir las yemas con la mitad del azúcar hasta que tengan punto de relieve y estén muy cremosas y de color amarillo muy claro. (Lo que se denomina blanquear las yemas). Por otro lado montar las claras a punto de nieve y, cuando casi estén montadas, añadir el resto del azúcar. Mezclar con cuidado y movimientos envolventes las dos preparaciones; seguidamente agregar la harina poco a poco e ir incorporándola con suavidad y el aroma elegido. Llenar un molde redondo de unos 24 cm. de diámetro engrasado y enharinado, a no ser que sea de silicona y cocer en el horno a 180º C hasta que al pinchar con una aguja, ésta salga limpia. Dejar enfriar sobre rejilla y mientras tanto preparar la yema . Para la yema fina hacer un almíbar a punto de hebra flojo, es decir cocer durante 5 minutos. Partir las yemas, no batirlas, sólo mezclarlas un poco. Dejar que se enfríe un poco el almíbar y verterlo poco a poco y sin dejar de remover sobre las yemas. Esta mezcla se cuela y se vuelve a poner en el cazo para cocerla. Es muy importante no dejar de remover para evitar que se pegue. Una vez hecha y espesa retirar inmediatamente a otro recipiente y reservar.
Para hacer la nata debe estar bien fría y en el perol de la batidora o con las varillas del minipimer montarla, cuando esté a medio montar añadir el azúcar glas y terminar de montar cuidando de que no se corte y reservar en frío.
Para montar la tarta cortar el bizcocho en tres partes, pincelar un poco con algún licor rebajado con un poco de agua y un poquito azucarado o bien si la van a tomar niños pincelar con un almíbar muy ligero. Poner una capa de nata, se hace mejor con manga pastelera, luego una capa de bizcocho, otra de nata y reservar en frío. Sobre la última capa de bizcocho, que habremos reservado, extender cuidadosametne la yema, ir poniendo un poco de azúcar granillo y quemar con la pala (hay eléctricas o las de siempre que se calientan sobre la llama del gas, también se puede hacer con los sopletes que hay ahora para cocina. Una vez quemada la yema, dejar enfriar completamente y poner sobre la última capa de nata. Adornar al gusto y mantener en frío hasta el momento de servir.

La yema es preciso quemarla sin haber puesto esa parte de bizcocho sobre la nata, para que ésta se conserve firme y no sufra ningún calentarmiento. Por eso se hace separadamente y luego se coloca sobre la nata.

Ana dijo...

No pierdo la esperanza de que algún día haré la cena sin darme de trompazos con mis niñas y mi marido, algún día tiraré el tabique. Sigamos soñando mientras.
Felicidades por tu blog.
Un saludo.
Ana

INUNDADORA dijo...

hey esta genial, este blog.
que calladito que te lo tenias!!
me voy a comer... que este blog te da apetito. No sabía este Don tuyo. un beso